Muchas veces descubres bandas de forma casual de las que no entiendes el porqué
 
no has oído nunca hablar, otras son tus amigos las indican su existencia, puede
 
que incluso la misma banda se te “presente”, pero lo que es muy raro es que una
 
banda como esta pase inadvertida para los medios. Quizás no sean guapos, quizás
 
el R’n’R esté desfasado, pero si no es por el hecho de que normalmente has de
 
pagar para aparecer en una revista, no acabo de comprender como nadie se ha
 
fijado en ellos a este lado del océano.
 
Y es que Uruguay tiene una buena cantera de rockeros, no cabe duda, y gente
 
como Federico “Dinamita” Pereda puede acabar poniendo ese país en el mapa.
 
Su “Rio Bravo” es un paseo por la música de finales de los 60 y la década de
 
los 70, recogiendo todo lo que sonaba en ese momento y actualizándolo con un
 
aire muy fresco, acompañándose de grandes músicos y en el que te encontrarás 11
 
grandísimos temas con sus influencia bien marcadas.
 
Creedence, Stones,Hendrix, Skynyrds e incluso B52’s o Sam Cooke, todo tiene
 
cabida en este disco, en los que intercala temas cantados en castellano e
 
inglés y basa toda su potencia en las buenísimas guitarras y los coros
 
angelicales. Rock’n’Roll con alma de Soul capaz de alegrarte la vida y en los
 
que se ha cuidado los arreglos con mimo y mucho cuidado, haciendo que todas las
 
canciones suenen enormes.
 
Lo mejor de todo es que al escuchar esta maravilla de disco, realmente está
 
escuchando muchísimas de las cosas que te han marcado durante tu vida, y los
 
que ya tenemos muchos años y hemos ido creciendo junto a la evolución, no
 
siempre para bien, de la música, cerramos los ojos y recordamos mil cosas que
 
pensábamos olvidadas. ¿Hay algo mejor que eso?, realmente no le puedo pedir
 
nada más a un disco.
 
En su país natal cuentan con gran reconocimiento y respeto, y quizás no sea el
 
tipo de banda habitual en este blog, pero me niego en redondo a que un disco
 
que ha sido capaz de emocionarme tanto como este “Rio Bravo” no pueda llegar a
 
ser escuchado por gente a la que quiero.